La teoría de doble codificación de Allan Paivio sugiere que combinamos canales verbal y visual para reforzar la memoria. Al acompañar palabras con esquemas, flechas y símbolos, reduces la carga cognitiva, construyes anclas de significado y facilitas que otros sigan el hilo sin repetir explicaciones, incluso días después.
Evita sombras innecesarias, degradados complejos o lettering rebuscado cuando el objetivo es pensar. Suficiente es aquello que distingue títulos, agrupa ideas y muestra relaciones. Todo lo demás distrae. Si dudas, elimina adornos y prueba si se entiende igual o mejor al primer vistazo.
La primera vez que dibujé notas en una reunión, temblaba la mano. Aun así, bosquejé cajas, nombres y flechas gruesas. Semanas después, fue el único registro que permitió recordar decisiones y dependencias. Nadie preguntó por el trazo; todos agradecieron la claridad inmediata.